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LOS DIAGNÓSTICOS EN PSICOTERIAPIA
La psiquiatría, la psicología y la psicoterapia son especialidades que, aunque bien interrelacionadas, poseen un claro y delimitado terreno de acción. En este sentido, cada una tiene su manera particular de formar a sus practicantes. Ni los psiquiatras ni los psicólogos estamos entrenados para ejercer esa suerte de arte, ciencia e intuición que es la psicoterapia. Ya en 1990 (Estrasburgo) y 2001 (Ecuador), la psicoterapia se demarcó nítidamente con relación a sus especialidades progenitoras. Específicamente la psiquiatría y, en la acera de enfrente, la psicología clínica, mantienen en su estructura de origen el modelo médico, es decir, la secuencia de practicar una evaluación, establecer un diagnóstico y, en consecuencia, planificar un tratamiento.
La moderna psicoterapia, resaltando en este caso a la gestáltica, si la entendemos enmarcada dentro de los nuevos paradigmas científicos, se aleja del modelo médico para deslizarse hacia un modelo existencial, quiere decir, un modelo para la sanidad y no para la patología, para estimular los procesos vitales y no para sobrellevar la enfermedad, para facilitar el crecimiento organísmico y no para planificar tratamientos médico-psicológicos.
En nuestro CENAIF (Centro de Aprendizaje e Investigación en Facilitación Gestáltica), predomina lo filosófico y psicológico antes que lo médico. Las nociones de lo psicopatológico y de las neurociencias son dadas de manera puntual para que, precisamente, sepan que ese no es su terreno de acción y estén capacitados para referir, si algún caso así lo requiriera, al profesional psiquiatra o psicólogo. A estas alturas de mi vida, cuando estoy haciendo algún trabajo psicoterapéutico lo más cercano que estoy a establecer un ¿¿diagnóstico?? es cuando me puedo preguntar "¿aquí habrá una fijación en la etapa… ?, ¿hay un bloqueo en el segmento corporal…?, ¿a qué nivel del ciclo de contacto se está dando la interrupción?". Esto es, bien lejos de las estructuras médicas y más cercano a los procesos psicológicos interrelacionales.
Para plantear estrategias conjuntas con otros profesionales, el psicoterapeuta necesita tener información obtenida dentro de las materias dadas en su entrenamiento, pues él es un sub-sistema especializado funcionando con otros subsistemas también especializados. Esto hace un todo que es mayor que la suma de las individualidades. En este sentido, el psiquiatra y el psicólogo pueden indicar la conveniencia, si fuere necesario, de incidir psicoterapéuticamente sobre esa persona en cuestión.
Dr. Guillermo Feo García. Médico psiquiatra. Facilitador en Terapia Gestáltica.
E-mail: drfeo@cantv.net
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